jueves, 27 de febrero de 2014

Hinchazón ó Distensión Abdominal








Abdomen Hinchado:

Se presenta cuando el área ventral es más grande de lo normal.


Causas:

La distensión abdominal, vientre hinchado o hinchazón abdominal, forma parte de los trastornos digestivos benignos frecuentes, a menudo asociados con malos hábitos alimenticios. 

Entre los alimentos que causan la distensión abdominal se encuentran:
  • Las pastas y los cereales.
  • Carnes: hígado, menudencias, embutidos, carnes en salsas.
  • Verduras: crudités, judías blancas y legumbres, pepinos, col, nabo, cebolla, etc.
  • Huevo frito.
  • Pan.
  • Productos lácteos y quesos fermentados.
  • Grasas cocidas.
  • Bebidas: zumo de manzanas, zumo de uva, bebidas con gas, bebidas alcohólicas, bebidas heladas y cerveza.

El problema puede ser causado por:


  • Deglución de aire (un hábito nervioso)
  • Acumulación de líquidos en el abdomen (esto puede ser un signo de un problema médico grave)
  • Gases en el intestino por comer alimentos ricos en fibra (como frutas y verduras)
  • Síndrome del intestino irritable
  • Intolerancia a la lactosa
  • Quistes ováricos
  • Oclusión intestinal parcial
  • Embarazo
  • Síndrome premenstrual (SPM)
  • Miomas uterinos
  • Aumento de peso
  • Cuidados en el hogar



La distensión abdominal producto de comidas pesadas desaparecerá cuando usted digiera el alimento.  El hecho de comer con moderación ayuda a prevenirla.



En los casos de una distensión del abdomen causada por deglutir aire:
  • Evite las bebidas carbonatadas
  • Evite masticar chicle o chupar caramelos
  • Evite beber líquidos con pitillo (pajilla) o tomar sorbos de la superficie de una bebida caliente
  • Coma lentamente

Cuando la distensión abdominal es causada por mala absorción, ensaye cambiando la dieta y reduciendo el consumo de leche. Consulte con su médico.



En cuanto al síndrome del intestino irritable:

  • Disminuya el estrés emocional
  • Incremente la cantidad de fibra en la dieta
  • Consulte con el médico



Cuando la distensión abdominal sea producto de otras causas, siga la terapia indicada para el tratamiento de la causa.


Consulte con el médico si:
  • La hinchazón abdominal está empeorando y no desaparece
  • La hinchazón se presenta con otros síntomas inexplicables
  • El abdomen es sensible al tacto
  • Tiene fiebre
  • Tiene diarrea intensa o heces con sangre
  • No puede comer o beber por más de 6 a 8 horas

Fuente: MedlinePlus.com


DIGESTO ENZIMS NALE



Digestiones lentas asociadas a hinchazón abdominal, meteorismo, somnolencia y dolor de cabeza. Útil en casos de inflamación o trastornos intestinales (colitis, candidiasis, síndrome de Crohn, síndrome de colon irritable), insuficiencias vesiculares y pancreáticas, estreñimiento, diarrea, flatulencia, fermentación. Ulceras. Problemas cutáneos por la acumulación de toxinas debido a una mala digestión. Ayudan a las terapias de depuración general.



En Laboratorios Nale tenemos una linea productos que le ayudaran a mejorar su calidad de vida.


Aviso

La información que usted encontrará en este artículo tiene fines informativos y educativos. No pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento profesional médico para una dolencia o trastorno en su salud.


Siempre debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio físico.


Las indicaciones de los productos son exclusivamente para ser valoradas por especialistas competentes y facilitar la prescripción de los mismos. Sí Ud. no es un profesional consulte siempre a su médico o especialista.

Para mas información acerca de nuestro producto, puede hacerlo a través de nuestra página web http://www.laboratoriosnale.com/contactar.html

miércoles, 19 de febrero de 2014

Hernia de Hiato




Hernia de hiato

Es una afección en la cual una porción del estómago se extiende a través de una abertura en el diafragma ubicado en el tórax. El diafragma es la capa muscular que separa el tórax del abdomen.


Causas

Se desconoce la causa de este tipo de hernias. La afección puede deberse a un debilitamiento del tejido de soporte. El riesgo de este problema aumenta con la edad, la obesidad y el tabaquismo. Las hernias de hiato son muy comunes. El problema ocurre frecuentemente en personas mayores de 50 años.

Esta afección puede ocasionar reflujo (regurgitación) del ácido gástrico desde el estómago hasta el esófago. 

Los niños con esta afección por lo general nacen con ella (congénita) y a menudo ocurre con reflujo gastroesofágico en bebés.


Tipos de hernia de hiato

Hernia por deslizamiento de hiato es el tipo más común. En esta situación, el esfínter en la parte inferior del esófago y la parte superior del estómago sobresale a través del orificio (hiato) en el diafragma. La hernia puede deslizarse hacia arriba y abajo, dentro y fuera de la parte inferior del pecho. A menudo es bastante pequeña.

Hernia por rodamiento de hiato es menos común. En esta situación, una parte del estómago sobresale a través del orificio en el diafragma al lado del esófago.


Síntomas de la hernia de hiato

Una hernia de hiato en sí rara vez presenta síntomas perceptibles. Sin embargo, puede causar un problema llamado enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE) .

El esófago puede llegar a ser irritado severamente, ya que no está protegida contra el ácido del estómago. Esto puede dar lugar a síntomas tales como ardor de estómago, dolor en el pecho , un sabor amargo desagradable en la boca y dificultad para tragar ( disfagia ).
Usted debe ver a su médico de cabecera si tiene frecuentes y graves síntomas de ERGE

Acidez: Es el síntoma principal. Se trata de una sensación de ardor que se eleva desde la parte superior del abdomen o parte inferior del pecho hacia el cuello.

Otros síntomas comunes incluyen: dolor en la parte superior del abdomen y el pecho, náuseas, tos seca crónica, un sabor ácido en la boca, hinchazón, eructos, y un dolor ardiente al tragar bebidas calientes. Al igual que la acidez estomacal, estos síntomas suelen aparecer y desaparecer, y tienden a ser peor después de una comida.

Algunos de los síntomas poco comunes pueden ocurrir y suelen dificultar el diagnóstico, ya que estos síntomas pueden parecerse a otras condiciones. Por ejemplo:
  • Una tos persistente, sobre todo de noche, a veces ocurre. Esto es debido al irritante ácido. Los síntomas del asma, de la tos y sibilancias a veces puede ser debido al reflujo ácido.
  • Otros síntomas de la boca y la garganta a veces se producen como problemas en las encías, mal aliento, dolor de garganta, ronquera, y una sensación de un nudo en la garganta.
  • Dolor intenso en el pecho se desarrolla en algunos casos (y puede ser confundido con un ataque al corazón).

¿A quiénes afecta una hernia de hiato?

Una hernia de hiato pueden afectar a cualquier persona, pero es más común en las mujeres y las personas mayores de 50 años. Se estima que un tercio de las personas mayores de 50 años tienen una hernia de hiato.

También hay un tipo raro de hernia de hiato que afecta a los recién nacidos.

¿Cómo se diagnostica una hernia de hiato?
Una hernia de hiato puede ser diagnosticado si tiene pruebas de los síntomas de reflujo. La endoscopia es la prueba común. Aquí es donde se pasa un telescopio delgado y flexible por el esófago hacia el estómago(endoscopio). Esto permite que un médico o enfermera pueda mirar el interior. Un examen especial de rayos X llamado trago de bario es otra forma más exacta de confirmar la presencia de una hernia de hiato.


El tratamiento de la hernia de hiato

  • Si usted no tiene síntomas, no es necesario ningún tratamiento. La hernia de hiato en sí no causa ningún daño.
  • Si usted tiene síntomas de reflujo, usted debe tratar de bajar de peso si tiene sobrepeso. También, evitar todo lo que hace presión sobre el estómago, tales como la ropa.
  • Si usted es un fumador usted debe tratar de detenerlo, si usted bebe mucho alcohol también, sino también ayude a reducir el consumo de alcohol.
  • Es posible que necesite medicamentos como fármacos que suprimen la producción de ácido.
El tratamiento para la hernia de hiato por deslizante generalmente se centra en aliviar los síntomas de la ERGE, como la acidez estomacal.
Cambios en la dieta y la medicación son los tratamientos preferidos. La cirugía generalmente se recomienda sólo como una alternativa a la medicación a largo plazo o si otros tratamientos no han funcionado.

Los objetivos del tratamiento son aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones. 


Los tratamientos pueden abarcar: 
  • Medicamentos para controlar el estómago.
  • Medicamentos para fortalecer los músculos en la parte inferior del esófago para impedir que el ácido se devuelva.
  • Cirugía para reparar la hernia de hiato. 

Consejos pueden incluir:

Comidas más pequeñas y frecuentes ,en lugar de tres comidas grandes al día
Evitar acostarse (incluyendo ir a la cama) durante tres horas después de comer o beber.

Eliminar los alimentos o las bebidas de la dieta que empeoran sus síntomas 
Si una hernia de hiato no causa ningún problema notable, entonces normalmente no requiere tratamiento.

Las hernias de hiato esofágicas son reparados quirúrgicamente si hay un riesgo de complicaciones graves.


Otros problemas

Es raro que una hernia de hiato pueda causar complicaciones, pero a largo plazo daños en el esófago debido a la fuga de ácido en el estómago puede provocar úlceras, cicatrices y los cambios en las células del esófago que puede aumentar su riesgo de cáncer de esófago .

Estenosis. Si usted tiene una inflamación severa y prolongada puede causar cicatrices y estrechamiento (estenosis) del esófago inferior. Esto es poco frecuente.

El esófago de Barrett. En esta condición, las células que recubren el esófago bajo cambian. Las células modificadas son más propensos de lo habitual para convertirse en cancerosas. (Cerca de 1 o 2 personas en 100 con esófago de Barrett desarrollan cáncer del esófago.)

Cáncer. Su riesgo de desarrollar cáncer de esófago está ligeramente aumentado en comparación con el riesgo normal si usted tiene reflujo ácido a largo plazo. Este pequeño aumento del riesgo es ligeramente mayor aún en las personas con reflujo más una hernia de hiato. Esto se debe a problemas de reflujo, en promedio, tienden a ser más severa en personas con una hernia de hiato en comparación con los que no tienen una hernia de hiato.



Fuentes: MedlinePlus.com, Leucocitosaltos.blogspot.com.es




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Las indicaciones de los productos son exclusivamente para ser valoradas por especialistas competentes y facilitar la prescripción de los mismos. Sí Ud. no es un profesional consulte siempre a su médico o especialista.


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miércoles, 12 de febrero de 2014

Vesicula Biliar


La vesícula biliar es un órgano con forma de pera ubicado debajo del hígado. Almacena bilis, un líquido producido por el hígado para digerir las grasas. Cuando el estómago y el intestino digieren los alimentos, la vesícula biliar libera bilis a través de un tubo denominado conducto biliar común. Ese conducto conecta a la vesícula biliar y el hígado con el intestino delgado.

Es más probable que la vesícula cause problemas si algo obstruye el flujo de bilis a través de los conductos biliares. Eso suele ocurrir con los cálculos biliares. Los cálculos se forman cuando hay sustancias en la bilis que se endurecen. Las crisis por cálculos suelen presentarse después de las comidas. Los signos de una crisis por cálculos incluyen nauseas, vómitos o dolor en el abdomen, la espalda o debajo del brazo derecho.

Los cálculos biliares son más comunes entre los adultos mayores, las mujeres, las personas con sobrepeso. El tratamiento más común es la remoción de la vesícula biliar. Afortunadamente, la vesícula biliar no es un órgano imprescindible para la vida. La bilis tiene otras vías para llegar al intestino delgado.


Bilis

Es un líquido que es producido y secretado por el hígado y almacenado en la vesícula biliar.

La bilis ayuda con la digestión y descompone las grasas en ácidos grasos, los cuales pueden ser llevados al cuerpo por medio del tubo digestivo.

La bilis contiene sobre todo colesterol, ácidos biliares (también llamados sales biliares) y bilirrubina (un producto de la descomposición de los glóbulos rojos). 

La bilis contiene igualmente:
  • Agua
  • Sales corporales (potasio y sodio)
  • Cobre y otros metales


Bilirrubina en sangre

La bilirrubina es un pigmento amarillento que se encuentra en la bilis, un líquido producido por el hígado.
Una pequeña cantidad de glóbulos rojos viejos es reemplazada por nuevos glóbulos cada día. La bilirrubina queda después de eliminar estos glóbulos viejos. El hígado ayuda a descomponer la bilirrubina para que el cuerpo la pueda eliminar en las heces.

También se puede medir en un examen de orina.


Cálculos biliares

Los cálculos biliares son depósitos de cristales que se forman en la vesícula biliar o en los conductos biliares (vías biliares). Cuando los cálculos biliares se alojan en la vesícula biliar, el proceso se denomina colelitiasis; cuando los cálculos biliares están en los conductos biliares, el proceso se llama coledocolitiasis.

Los cálculos biliares son más frecuentes en las mujeres y en ciertos grupos de población. Los factores de riesgo para la formación de cálculos biliares incluyen la vejez, la obesidad, la dieta occidental y una cierta predisposición genética. En algunos países, el 20 por ciento de la población de edad superior a 65 años padece cálculos biliares, aunque la mayoría no llega a experimentar síntomas. Cada año, más de un millón y medio de personas se someten a una extirpación quirúrgica de la vesícula biliar; una gran parte de los pacientes lo hacen debido a los problemas que les causan los cálculos biliares.

El componente principal de la mayoría de los cálculos biliares es el colesterol, aunque algunos están formados por sales de calcio. La bilis contiene grandes cantidades de colesterol que, por lo general, permanece en estado líquido. Sin embargo, cuando la bilis se sobresatura de colesterol, éste puede volverse insoluble y precipitar fuera de la bilis.

La mayoría de los cálculos biliares se forman en la vesícula biliar, y la mayor parte de aquellos que se detectan en los conductos biliares han llegado hasta allí desde la vesícula biliar. Los cálculos suelen formarse en un conducto biliar cuando la bilis retrocede debido a la disminución anormal del calibre de un conducto o después de la extirpación de la vesícula biliar.

Los cálculos en los conductos biliares pueden ocasionar una infección grave, incluso mortal, de dichos conductos (colangitis), del páncreas (pancreatitis) o del hígado. Cuando el sistema de conductos biliares está obstruido, las bacterias pueden multiplicarse y desencadenar rápidamente una infección en los mismos. Las bacterias pueden entonces propagarse a la sangre y causar infecciones en otras partes del organismo.


Síntomas

Por lo general, los cálculos biliares no causan ningún síntoma durante un largo período de tiempo; a veces no aparecen jamás, particularmente si se alojan dentro de la vesícula biliar. En raras ocasiones, sin embargo, cálculos biliares de tamaño importante pueden gradualmente lesionar la pared de la vesícula biliar y pueden penetrar en el intestino delgado o grueso, donde causan una oclusión intestinal denominada oclusión ileobiliar. Es más frecuente que los cálculos biliares pasen desde la vesícula hacia los conductos biliares y, a través de los mismos, lleguen al intestino delgado sin ningún problema; también pueden permanecer en los conductos sin obstruir el flujo de bilis ni causar síntomas.

Cuando los cálculos biliares obstruyen parcial o transitoriamente un conducto biliar, se experimenta dolor. Éste tiende a aumentar y disminuir de intensidad (dolor cólico). Por lo general, este dolor aumenta lentamente hasta llegar al ápice y luego decae gradualmente. El dolor puede ser agudo e intermitente, de varias horas de duración, y su ubicación varía. Habitualmente, el dolor se localiza en la parte superior derecha del abdomen, que también puede resultar doloroso al tacto. El dolor puede notarse también en el omóplato. Con frecuencia la persona tiene náuseas y vómitos; si la infección se desarrolla con oclusión del conducto, aparecen fiebre, escalofríos e ictericia. En general, la oclusión es transitoria y no se complica con infecciones. El dolor causado por una oclusión del conducto puede no distinguirse del dolor causado por una obstrucción de la vesícula biliar.


Tratamiento

La mayoría de los pacientes que tiene cálculos biliares silenciosos en la vesícula (es decir, sin síntomas) no requiere tratamiento. Los afectados de dolores intermitentes pueden tratar de evitar o reducir el consumo de comidas grasas. De este modo, se puede ayudar a prevenir o reducir el número de episodios dolorosos.


Dieta recomendada:

Tenemos que tener en cuenta que se pueden presentar diferentes circunstancias:
  • Personas con cólicos biliares por la presencia de arenilla o piedras en la vesícula.
  • Personas que se están preparando para una extirpación de la vesícula.
  • Personas que han sufrido una colecistectomía o extirpación de la vesícula.
Hay consejos generales que podemos tener en cuenta para las tres circunstancias, así como consejos específicos para algunas de estas.  Sin embargo, los consejos que se dan a continuación son provechosos para todas las circunstancias.


Recomendaciones generales de la dieta para la vesícula biliar

Si empieza a tener problemas con la vesícula biliar debe tener en cuenta estos consejos:
  • Lo primero es no comer en abundancia de una sola vez. Es preferible hacer más comidas al día con pequeñas cantidades de alimentos.
  • Se deben evitar las grasas, de forma muy especial las cocinadas.
  • Coma despacio, sin prisas y mastique correctamente los alimentos.
  • Procure evitar las malas digestiones o las digestiones pesadas. Para esto tenga en cuenta la correcta combinación de los alimentos.
  • Evite el estreñimiento

Alimentos que debemos evitar en nuestra dieta para la vesícula biliar

  • Todos los condimentos picantes, salsas y especias.
  • Todo lo que pueda ser tóxico para el organismo en general: alcohol, licores y tabaco.
  • Alimentos grasos: Leche entera, los quesos en general, las margarinas o mantequillas, mantequilla de cacahuete , los frutos secos más grasientos (nueces, cacahuetes, etc.)
    Todos los aceites que hayan sido calentados, hervidos o fritos. La yema del huevo, en especial si ha sido frita o cocida, Carnes grasientas. Aún así no comer más de 350 g de carne por semana cerdo y derivados (embutidos) cordero, pato, p
    ollo o pavo con piel`, Pescados, marisco en general, pescado azul o pescado más grasiento. No tome postres después de comer.

Alimentos recomendados en la dieta para la vesícula biliar
  • Ensaladas y vegetales crudos de todo tipo
  • Leche de soja y/o de arroz, de avena
  • Caldos vegetales con arroz integral, tapioca, espelta, copos de avena
  • Purés de patatas, patatas al horno, patatas hervidas
  • Purés de legumbres pasados por el pasapuré
  • Pasta o macarrones o fideos de espelta (mejor que de trigo)
  • Carnes a la parrilla de ternera, pavo y pollo sin piel. No más de 350 gr. a la semana.
  • Pescados: merluza, pescadilla, lenguado, (pescado blanco) a la plancha preferentemente con poco aceite y un poquito de zumo de limón.

Bebidas


Tés digestivos como: Manzanilla, Diente de león, Boldo, Achicoria, Menta, Cardo Mariano.


Sólo consuma agua o zumos de frutas y verduras. Los jugos que contengan remolacha alivian los trastornos de la vesícula. También los jugos de rábano, ciruela pasa, cereza negra y apio. También zanahoria, remolacha y pepino. Remolacha, rábanos y hortalizas verdes.


Alimentos especiales para la vesícula:
  • El rábano picante negro de lo mejor.
  • En ayunas tomar 2 cucharadas de aceite de oliva virgen con el zumo de un limón o de un pomelo.
  • Durante los cólicos solo caldo de verduras. Después arroz integral o avena. Nada de leche de vaca.

Forma de cocinar los alimentos para la dieta de vesícula biliar
  • No freir los alimentos
  • No añada grasa en sus guisos
  • No calentar los aceites o grasas a más de 100ºC
  • Solo a la plancha, al vapor, hervidos o crudos.

Fuentes: Medlineplus.com, MSDsalud.com, Saludbio.com



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viernes, 7 de febrero de 2014

DIFERENCIA ENTRE PREBIOTICOS Y PROBIOTICOS


Según la Organización Mundial de Gastroenterología, los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud de quien los consume. Se trata de bacterias o levaduras que están presentes en alimentos, medicamentos o suplementos dietéticos.

Los probióticos regulan el equilibrio de la flora intestinal y poseen efectos anticancerígenos, hipocolesteromiantes y de detoxificación. Se utilizan con más frecuencia son los pertenecientes a las especies Lactobacillus y Bifidobacterium, siendo los primeros los que más se han empleado durante años para la conservación de alimentos mediante la fermentación, como es el caso de la leche al fermentarse para producir yogur. Sin embargo, desde el punto de vista científico y estricto, el término probiótico debe reservarse para aquellos microorganismos vivos que han demostrado su beneficio para la salud en estudios realizados con personas.


Los prebióticos favorecen el crecimiento de los probióticos,  son compuestos que el organismo no puede digerir, pero que tienen un efecto fisiológico en el intestino al estimular, de manera selectiva, el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas (bifidobacterias y lactobacilos). Se trata de un tipo de hidratos de carbono (una “fibra especial”) presentes en algunos alimentos que, pese a que nuestro sistema digestivo no es capaz de digerir, son fermentados en el tracto gastrointestinal y utilizados como “alimento” por determinadas bacterias intestinales beneficiosas. Los prebióticos más estudiados son dos: la inulina y los fructooligosacáridos (conocidos también como FOS), y pueden aparecer de forma natural en algunos alimentos o ser añadidos por el fabricante para dotar al alimento de beneficios concretos.


Beneficios de los probióticos:

Nuestro sistema digestivo está colonizado por toda una serie de bacterias que forman un grupo complejo llamado microbiota intestinal. Estas bacterias viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio, que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos. El consumo de alimentos con pre y probióticos puede ser útil para mantener este equilibrio.

Los probióticos están destinados a mejorar la población de bacterias beneficiosas intestinales que se encuentran en el intestino, ya que promueven su desarrollo. Al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal, evitan que otras bacterias dañinas se implanten y ejerzan sus funciones negativas, actuando como una barrera que evita la colonización del intestino por gérmenes patógenos.

Sin embargo, los beneficios de los probióticos deben estudiarse en cada especie, es decir, los beneficios que ofrece un determinado tipo de probiótico no pueden extrapolarse a otros. Incluso dentro del mismo género y especie, las cepas pueden tener distinta capacidad probiótica y diversas funciones. En general, los estudios apuntan que los beneficios se centran en una mejora de la salud intestinal y de la función inmunitaria. Pueden ser útiles para combatir las diarreas en niños y adultos, además de otros trastornos comoenfermedades inflamatorias intestinales o el síndrome del intestino irritable.

A pesar de que todavía son necesarios más estudios para poder determinar, tanto sus efectos concretos, como los mecanismos por los que se producen, se ha observado que varios tipos de probióticos son útiles en la reducción de la severidad y duración de la diarrea infecciosa aguda en los niños. De igual manera, existen estudios que muestran la eficacia en la prevención de ladiarrea asociada a antibióticos.

Respecto a sus beneficios sobre la respuesta inmune, los estudios revelan que favorecen la actividad de los mecanismos inmunitarios de la mucosa intestinal, además de no permitir que los microorganismos potencialmente patógenos crezcan y se desarrollen. Se ha observado, además, que consumir probióticos, como las leches fermentadas, mejora la intolerancia a la lactosa en los afectados por este trastorno. Entre sus posibilidades terapéuticas, podría estar incluso la prevención del cáncer de colon, ya que la flora intestinal interviene en esta patología y existe una estrecha relación entre el tipo de dieta y esta neoplasia maligna. De hecho, algunos estudios en animales han mostrado que los probióticos reducen el riesgo de cáncer de colon, sin embargo, esto no ha sido comprobado en seres humanos.


Beneficios de los prebióticos:



Los prebióticos son un tipo de hidratos de carbono que nuestro intestino no puede digerir, y tienen la capacidad de modificar de forma selectiva la flora intestinal, ya que son utilizados por los probióticos como sustrato alimenticio.



De esta forma, favorecen el desarrollo de las bacterias beneficiosas del intestino disminuyendo la cantidad de microorganismos potencialmente patógenos.


Se encuentran presentes, en cantidades moderadas, en algunos alimentos como plátanos, espárragos, ajo, tomates, puerro, trigo integral, alcachofa, cebollas o achicoria. Gracias a su capacidad para favorecer el desarrollo de las bacterias beneficiosas o probióticos, se consideran un suplemento apropiado cuando es necesario mejorar la flora intestinal.

Los más utilizados son los fructooligosacáridos (FOS), lainulina y los galactooligosacáridos (GOS). Existen estudios que han demostrado sus numerosos efectos positivos, como:
Estimular el sistema inmunitario.
Propiciar el desarrollo de las bacterias beneficiosas de la flora intestinal, y dificultar el crecimiento de las patógenas.
Facilitar la absorción de algunos minerales como el calcio y el magnesio.
Favorecer la síntesis de ciertas vitaminas.
Reducir los trastornos digestivos, como los molestos gases, al ayudar a mantener el equilibrio intestinal.
Mejorar la regularidad intestinal, con lo que disminuyen los episodios de estreñimiento.
Reducir el riesgo de cáncer de colon y de enfermedad inflamatoria intestinal.

Cuando las bacterias beneficiosas del intestino utilizan los prebióticos como alimento producen una serie de subproductos, entre los que se encuentran los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que tienen efectos positivos sobre el intestino, ya que las células intestinales los utilizan como nutrientes.



Los probióticos y prebióticos en la alimentación

El consumo de probióticos se remonta siglos atrás, cuando las poblaciones nómadas transportaban la leche en recipientes hechos con piel de animales y esta se “cuajaba”, dando lugar a lo que hoy conocemos como yogur. Este alimento y el resto de leches fermentadas son, quizás, las principales fuentes de probióticos de nuestra dieta, pese a que en la actualidad otros alimentos están siendo enriquecidos con estas bacterias beneficiosas.

Los estudios apuntan que la cantidad necesaria de prebióticos para observar efectos positivos en el organismo es de 2 a 6 gramos diarios; sin embargo, la dieta occidental ronda los 800 mg ya que el consumo de frutas,verduras y hortalizas es bastante bajo. Para compensar esta carencia, en los últimos años están apareciendo alimentos enriquecidos con estos compuestos, sobre todo zumos, preparados lácteos, alimentos infantiles y galletas. La adición de cantidades sustanciales de prebióticos en la alimentación de forma inmediata, puede originar un incremento temporal de gases y movimientos intestinales, que desaparecerán al cabo de varios días en cuanto el cuerpo se habitúe a estos suplementos.

Recientemente también han llegado al mercado alimentos denominados “simbióticos”. Se trata de productos que han sido enriquecidos tanto con probióticos como con prebióticos, de forma que aportan a la vez ambos componentes.

Cómo aumentar el contenido de probióticos y prebióticos en tu dieta.

Toma dos yogures al día, desnatados si quieres controlar el consumo de grasas. Ten en cuenta que dos yogures cuentan como 1 ración de lácteo (un vaso de leche).
Puedes introducir otras leches fermentadas comerciales que utilicen bifidobacterias, lactobacilos, o combinaciones de otros probióticos y levaduras, como el kéfir.
Los productos integrales contienen prebióticos de forma que, al consumirlos, no sólo aumentarás el contenido de fibra de tu alimentación, sino que contribuirás al aporte de este tipo especial de fibra.
El desayuno es un buen momento para introducir yogures, frutas, pan integral...
Añade ajo, cebolla o puerros a tus guisos: verduras salteadas, ensaladas, sopas, pastas, tortillas, arroces... Si no te gustan mucho, ponlos muy picaditos, le darán un toque especial al plato y no los notarás.
Aprovecha la temporada de alcachofas y prepáralas de todas las formas que se te ocurran: a la plancha, al horno, fritas, guisadas, con arroces, pastas...



Fuentes: webconsultas.com (Raquel Bernácer dietista y nutricionista)



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